Todo queda en familia


Este relato mezcla realidad y cierta parte de ficción.
Mi nombre es Daniel, tengo 24 años y mi novia se llama Laura, ella tiene 23 años. Nos conocimos hace 5 años, somos novios desde hace 4 años y hace 2 que vivimos juntos en un departamento que arrendamos junto a su hermana Clara, la otra protagonista de esta historia, tiene 22 años y vive junto a nosotros hace casi un año. Laura es una preciosa mujer, no muy alta, su rostro es de una joven tierna y sencilla (aunque por dentro sea caliente como ella sola), de una figura que a nadie deja indiferente… Piel morena y cabello laaaaargo, ondulado y castaño, un par de senos acordes a su contextura, pero exquisitos al tacto, una cintura que cualquier mujer quisiera y con un culo que sinceramente era hecho a mano, grande y firme… En pocas palabra una miss reef. Su hermana era un verdadero calco, sólo se diferencian en la altura y en que Clara tiene un par de senos mucho más grande que su hermana. Yo por mi parte soy un voleibolista de 1,84 cm, delgado, aunque no un modelo de tv, pero esa no es mi verdadera gracia… Mi mayor atributo se encuentra en mi entre pierna, mi pene es lo que más aplausos saca de toda mi anatomía, con casi 24 cm de largo y otros tanto de ancho ha sido mi orgullo desde que era un adolescente, gracias a él es que casi todas caen rendidas a mis pies, humildemente.
Nos conocimos en la universidad, éramos compañeros de carrera y desde que nos conocimos tuvimos un vínculo especial entre los dos, al poco tiempo de conocernos comenzamos un relación informal que sólo involucraba alocadas noches de “estudio” que terminaban siendo jornadas de sexo, sudor y mucha lujuria. Al poco tiempo nos dimos cuenta que nuestras fantasías eróticas eran muy similares y antes de haber formalizado la relación ya habíamos cumplido varias, muchos disfraces, juegos, juguetes y cremas habíamos probado para saciar nuestra calentura. Pero había una idea que rondaba nuestras mentes y que no había caso que pudiéramos sacar de nuestras perversas cabezas… El tan manoseado y sobre valorado “trío”, a ella le fascinaba la idea de poder compartir junto a otra mujer un encuentro sexual y a mí me volvía loco la sola idea de tener dos mujeres para mí solo… El sólo llegar a imaginar esa imagen a los dos nos causaba un descontrol indescriptible, el único problema era que no podíamos encontrar a la 3ra persona, ese pequeño gran detalle nos truncó todas las intenciones por mucho tiempo.
Luego de pasado el tiempo y ya como una pareja mucho más sólida, casi habíamos olvidado esa fantasía y nos conformábamos sólo con ver porno casi a diario y masturbarnos unos a otros pensando en esa posibilidad. Laura era una voyerista empedernida, no tienen idea la manera en que su vagina se mojaba cada vez que veía por la tv una pareja tener sexo, siempre me dijo que la volvía loca la idea de verme a mi junto a otra mujer mientras ella sólo miraba y se masturbaba, sin exagerar ese pensamiento realmente la enloquecía al punto que no era capaz de controlar su impulso (yo no me enojaba por su puesto), a mí por mi parte me encantaba la idea de tener dos féminas que estuviesen a mi entera disposición…
Este año recibimos una noticia que a Laura y a mí nos alegró mucho, Clara su hermana venía a la capital para continuar sus estudios, por ello Laura la invito a vivir con nosotros, ya que, en nuestro departamento teníamos una habitación desocupada, con Clara siempre tuvimos una buena relación aunque sólo eso. Al principio todo estaba bien, el único problema era que el tener a la hermana menor de mi novia en la casa hizo que nuestra vida sexual sufriera varios desajustes. Antes de su llegada teníamos sexo a diario y en varias dosis, después de que ella llegó, comenzó a mermar un poco, debido a que a Laura le causaba miedo el hecho que su hermana pudiese oírnos.
Al pasar las semanas ya se empezó a regularizar el tema y volvimos a ser la misma pareja de calientes sin remedio de siempre y yo volví a ser feliz. Aunque a los pocos meses hubo un episodio que despertó aquel oscuro deseo nuevamente, cierto día sábado de junio decidimos salir a comer fuera del departamento e hicimos planes que nos harían estar fuera de la casa durante casi todo el día, por lo que Clara iba a quedarse sola en el departamento, por esas casualidades de la vida el clima no nos acompañó y nos dejó con el panorama a medias, por lo que regresamos mucho antes de lo previsto a nuestro hogar…
En el camino, Laura me dijo que esa debíamos ser más silenciosos, ya que, tenía la sospecha que su hermana nos escuchó mientras nos dábamos como bombo en fiesta la madrugada anterior. Al llegar al departamento nos encontramos con una sinfonía de gritos, palmadas y el incesante golpeteo de la cama contra la pared que provenía del cuarto de Clara… En ese momento yo quise salir y dejarlos solo, pero Laura no lo permitió, me tomó de la mano y con mucho cuidado me llevó a nuestra pieza y allí pude notar en su rostro una calentura que pocas veces había visto en ella, los gritos de placer de su hermana la tenían sumamente excitada, al punto que no resistió las ganas de masturbarse mientras de fondo tenía esa melodía, yo estaba atónito con todo eso y excitado claro está. Al rato después se escuchó el fin de esa tremenda follada que se estaban dando Clara y su desconocido semental, Laura por su parte estaba más prendida que nunca y con ganas de continuar la fiesta… En la otra pieza Clara se vestía y se disponía a salir junto al desconocido, no se dieron cuenta de nuestra presencia y salieron como si nada, una vez se escuchó la puerta principal cerrarse, Laura me lanzó sobre la cama y me dio como caja, casi me sentí violado, pocas veces en nuestros años de noviazgo había visto ese nivel de desenfreno, esa tarde lo hicimos por toda la casa, yo era un mero objeto al servicio de Laura… Simplemente hizo lo que quiso conmigo. Ya siendo de noche y aún solos en el departamento, Laura comenzó de nuevo a dar señales que tenía una loca idea rondándola, como que no quería la cosa me empezó a preguntar cosas sobre su herka, si tenía buenas curvas, si era linda, si me llevaba bien con ella y un sinfín de preguntas acerca de Clara, al principio no entendía a qué venía tanta pregunta, hasta que vi su cara y todo tuvo sentido… Había encontrado a la indicada para ser la 3era… Le pregunte si estaba segura de lo que quería hacer (no les voy a negar que me calentaba bastante la idea de poder comerme esas dos bellezas), ella sin dudarlo me dijo que si, que quería experimentar un trío con su hermana. Yo tenía mis dudas y no creí que se llegase a concretar, hasta que la semana siguiente estando los 3 en casa, Laura como muchas idas y vueltas puso el tema sobre la mesa, en ese momento Clara se vio sorprendida y casi no supo que decir, estaba sorprendida ante la propuesta que le había hecho su hermana mayor, como que quiso reírse al pensar que podía ser una broma pero Laura no reflejaba tal cosa, al contrario, y ante eso Clara tímidamente respondió que no y con su negativa al parecer había muerto el tema, o eso creí yo en ese momento. Pasó una semana relativamente “normal”, aunque cada encuentro con Clara era medio incómodo para ambos, debo reconocer que la idea de poder servírmela me había quedado gustando pero ante su negativa solo me quedaba resignarme a que esa idea sólo sea parte de mi perversa mente.
Pasaron algunos días y yo seguía notando a mi polola inquieta, pero ella no quería reconocerlo, eso me tenía preocupado porque podía generarse algún problema entre ellas y más me preocupé cuando por trabajo tuve que salir de la ciudad un par de días, el primer día fuera de casa fue muy tenso para mí creí que se armaría un batalla campal en el departamento pero para mí grata sorpresa cuando llamé a Laura estaba bastante tranquila. Incluso me dijo que habían ido de compras al mal ese día y con eso mis preocupaciones desaparecieron, al día siguiente despertaron mis necesidades de macho y llamé a Laura para advertirle que se prepara para el sábado por qué estaba muy ganoso y por lo que me dijo ella estaba igual, así que no veía la hora de volver… Debo decir en esta parte que la espera valió la pena absolutamente.
Para entrar a lo que están esperando, perdón si fue mucho pre-ambulo, pero ahora entramos de lleno en materia.
El sábado muy temprano llegué al departamento y estaban las dos apunto de tomar desayuno, aún en piyama, yo pasé a la ducha de inmediato antes de desayunar, la hice muy corta porque estaba caliente y con hambre. Una vez me acerco a la mesa, como nunca ambas me atendieron como si de un huésped VIP se hubiese tratado, eso me pareció raro, pero no le tomé mayor asunto, pasó la hora y terminamos de desayunar los tres y Clara se levanta de la mesa diciendo que ya era hora de salir y al entrar a su pieza yo me abalancé sobre Laura manoseando sus pechos y tocando sus nalgas igual que un pulpo, ella me detuvo a duras penas y me dijo que me espere a que su hermana se fuera, de mala gana tuve que aceptar… Nos metimos a la pieza y nos encerramos mientras Clara terminaba de arreglarse, estábamos los dos pegados a la puerta manoseándonos el uno al otro con el oído pegado a la puerta esperando a que se escuchara el sonido de la puerta al cerrarse por fuera. Pasaron unos 5 minutos y por fin se escucha que Clara sale del departamento, yo a esa altura estaba hirviendo y agarré a Laura y la lancé sobre la cama mientras me sacaba la ropa y en ese momento cuando iba en dirección a comerla a besos, Laura me toma la mano y me dice que la esperara porque me tenía una sorpresa… Yo no quería ninguna sorpresa y le dije que para la dejara para otra ocasión, pero ella no aceptó y como pudo se zafó de mí y se paró en la puerta y me dijo que me prepare porque tenía preparado algo muy especial, yo entre descolocado, caliente y medio ofuscado me saque el pantalón y me senté en la cama peor que un león enjaulado… A fuera se escuchó unas bolsas, mucha ropa y unos taco sobre el piso, yo no daba más, estuve a punto de salir a buscarla pero me contuve, a esa altura la bestia ya estaba en modo de combate y también exigía su premio después de esos largos días de abstinencia y en ese momento Laura con voz de perversa me dice, prepárate que estoy lista y al abrirse la puerta lo primero que veo es a “ella” con un babydoll negro, con encaje y un colaless tipo hilo dental y lo que más me llamo la atención es que llevaba también una máscara del mismo color, cuando le íba preguntar por qué la traía veo entrar a otra mujer vestida igual, pero en tono blanco y también enmascarada… Yo estaba atónito ante la escena, así que sólo atine a mirar ese tremendo espectáculo que tenía frente a mí. Lo primero que me dijeron era que no podía quitarles las máscaras, obviamente accedí y me quise acercar a ellas pero me detuvieron y ellas se acercaron a la cama, una a cada lado y como si me hubiesen leído la mente Laura comenzó a besarme desenfrenadamente, al tiempo que Clara se acercó algo tímida para agárrame la bestia y de a poco comenzó a masturbarme con ambas manos mientras lo observaba algo desconcertada… Mientras yo sólo me dejaba querer, luego de unos minutos atine y tomé de la cabeza a Clara y se la acerque a mi pene para que lo probara y nuevamente muy tímida comenzó a hacerme sexo oral, rico, pero muy recatado… Así que Laura tomó la batuta y sin decir una palabra comenzó a chuparlo como ella sabe, casi como diciendo “así se hace un buen mamón” yo en ese momento como que reaccioné y atiné a quitarles sus trajes para poder apreciar todo como debía ser y cuando le llegó el turno a Clara quedé muy sorprendido, era una réplica de mi Laura y eso me transformó y apenas pude la tome y comencé a correrle mano, mientras Laura seguía en lo suyo allá abajo… Yo como pulpo tocaba toda la humanidad de mi cuñada, sus senos era una delicia y ahí me quede por un rato, hasta que llegó la hora de la verdad –Para ser sincero, igual tenía un poco de nervios y era muy evidente- y fue Laura la que tomó la iniciativa y se subió encima y empezó a cabalgar, mientras Clara estaba sentada sobre mí y yo lamiendo su vagina como loco, al rato vino el cambio y fue acá donde yo me puse maldadoso y agarré a Clara y la recosté de guata en la cama, tomé su cinturita para que pudiera apreciar bien ese culo y procedí a ensartarla… No les explico lo que era… Mientras, Laura me besaba – y de tanto en tanto le daba una que otra palmada a su hermana- yo había perdido todo tapujo y el ritmo era bastante frenético… Hasta que Clara me pidió que me detuviera y que cambiáramos, yo no me enojé y en ese momento las dos se acostaron una al lado de la otra esperando a que les diera a las dos… Me preparo mentalmente y empecé por Laura un buen rato, mientras con mis dedos le acariciaba la vagina a Clara, para después hacer el cambio, así estuvimos otro tanto, Hasta… Que Laura se para y nos dice: “Sigan uds, me toca mirar”.
Se paró de la cama y se sentó en la silla para observarnos, en tanto Clara sin que le dijera una palabra se puso en 4 y me dijo que tenía carta blanca para jugar –aquí otra vez quedé descolocado, por un rato nada más- y yo ni tonto me acerqué y otra vez le di como tambor apache y empecé a jugar de a poco con su *, me moría de ganas de probarlo, al mismo tiempo Laura se masturbaba a un lado de nosotros, Clara y Laura tenían un concierto de gemidos impresionante y cuando yo ya empezaba a sentir ganas de explotar noté que los gemidos de Laura empezaban a ser gritos, y me detuve por un rato a mirarla y ella estaba en otra, me gritó que no para al igual que Clara, pero ahora no le sacaba la vista a Laura… Debo reconocer que nunca la vi así durante toda nuestra relación… Clara no lo hacía nada de mal y se movía muy rico, su vagina estaba muy mojada y lo hacía saber, cuando de pronto un grito enorme y un chorro de líquido nos detuvo de nuestra faena, era Laura que había tenido el squirt más grande que haya presenciado, nos mojó a los dos y todo el piso de la pieza, su cara era de una satisfacción que nunca vi en ella (yo la había hecho acabar, pero así, jamás). Clara se rio y me dijo: “Volvamos a lo nuestro”. Y para qué me dijo, yo ya tenía entre ceja y ceja darle aunque sea un rato por el * y no aceptaría un no por respuesta, así que ya no era un dedo dentro de su culito, sino dos y tres… En ese momento Laura, le dice a su hermana que se prepare mentalmente y Clara no hizo más que agachar el moño, literalmente, Laura me acercó el lubricante y yo con mucha paciencia lo esparcí por su culito y por la cabeza de la bestia y me dediqué un buen rato a juguetear en esa zona con mi pene… Hasta que no aguanté más y de a poco lo introduje, fue una sensación que no puedo describir, abrir ese culo (no sé si virgen) era una exquisitez, Laura le tomaba la mano a su hermana que daba muestras de dolor y a la vez de placer… Yo intentaba hacerlo lo más suave que podía, hasta que entro del todo, para ese entonces Clara ya sólo disfrutaba de la situación y me dijo que no me detuviera, obedientemente le hice caso y no me detuve por laaargos minutos… Hasta que mi fiel compañero, decidió que no podía más, en ese momento lo retiré lentamente, y ambas se recostaron en la cama a la espera de la leche, ayudado por Laura y sus suaves manos les di un baño de semen a las dos, fueron varios chorros para coronar una experiencia inolvidable, luego los tres acostados sobre la cama (húmeda gracias a Laura), conversamos un poco, les corrí mano a las dos antes de levantarnos. A la ducha fuimos los tres y entre los tres nos bañábamos en el pequeño espacio del baño para dar fin al encuentro.
Después como si nada siguió nuestro día y a la noche, los tres en la mesa llegamos al acuerdo que esa había sido la primera y la última vez que lo haríamos. Así han pasado los meses y seguimos viviendo los tres como si nunca hubiese pasado.

Pd: Esta historia es real, sin embargo, algunos nombres y lugares han sido cambiados para proteger la identidad de sus verdaderos protagonistas.
Pd2: Perdonen los extenso y las faltas de ortografía.

Coogan and Brydon leading proceedings admirably while a great supporting cast all contribute well.